La idea de renovar los espacios aparece en este momento debido a diversos factores. Por una parte, está demostrado que los mayores gastos en compras virtuales se dieron en artículos de oficina (para todos aquellos que tuvieron que comenzar a trabajar desde sus hogares), kits de entrenamiento (para todos aquellos fanáticos y los no tan fanáticos del fitness que se vieron obligados a dejar su actividad deportiva debido al cierre de los gimnasios) y artículos para refaccionar y redecorar el hogar (por una combinación de tiempo libre y un esfuerzo por hacer del lugar en el que ahora se pasa más tiempo un rincón cada vez más amable y estéticamente agradable).

Hay varias aristas en el tema, por una parte, están los propietarios, quienes ante un escenario económico incierto decidieron invertir en aquello que les permitiera realzar el valor perdido de su inmueble, recuperando instalaciones que ya sea por simple uso o desgaste necesitaban ser cambiadas.

Tuberías y placas antihumedad: el gran favorito

En este aspecto puntual los propietarios debieron sentar prioridades por los lugares que suelen exigir más cuidados como las fachadas, techos y paredes. Todas aquellas zonas que están permanentemente expuestas a la humedad exigen constante mantenimiento. Además de la renovación de tuberías, una de las refacciones más populares de la cuarentena fue la instalación de revestimientos.

Debido a los constantes cambios de clima, siempre la instalación de placas antihumedad ha sido una de las remodelaciones más necesarias e impostergables así lo aseguran en Leplak, expertos en el tratamiento de la humedad de los hogares.

Su sistema se caracteriza por ser ecológico y anticombustible, además de estético (pues cuentan con variedad de texturas que se adaptan a sea cual sea el estilo del ambiente que se desee reformar). Sus revestimientos y cielorrasos se caracterizan por garantizar una eliminación completa de la humedad en tan solo 24 horas.

Home office y aire libre

En el caso de los inquilinos optaron por salidas más estéticas que funcionales (por ser menos costosas) como pinturas o empapelados. También a la habilitación de un espacio exclusivo para las labores de oficina, ameritando una completa reorganización del mobiliario.

Otra de las tendencias más fuertes de la cuarentena fue la incorporación de nuevos espacios verdes (ante las primeras prohibiciones en las que no se podía hacer uso de los espacios públicos como los parques). Ante una evidente necesidad de un espacio para relajarse y entrar en contacto con algo de naturaleza tanto propietarios como inquilinos optaron por la implementación de “techos verdes” y “jardines verticales”.

A pesar de que la situación haya pasado, los expertos aseguran que es muy posible que los nuevos hábitos adquiridos durante el tiempo de aislamiento permanezcan por lo que la tendencia a hacer del espacio del hogar (a través de refacciones y decoración) un lugar más amigable y cómodo continuará.

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