Es gran tendencia en los hogares argentinos y tiene buenos motivos. Se trata de un material altamente adaptable a necesidades actuales de estilo y velocidad de aplicado tanto en frentes como en interiores, y, además, es mucho más factible en precio y más ecológico. Por eso, a pesar del tiempo que lleva en el mercado, la cerámica en todas sus variantes no se ha detenido en uso, al contrario, se renueva y consolida.

Así, la cerámica varía cada vez más en opciones de tamaños y texturas, y ofrece una gama considerable de oportunidades de uso caseras. Un componente que desde sus inicios hace muchísimos años fue variando en utilidades, y modernizándose hasta volverse, por ejemplo, uno de los favoritos en revestimientos de hogares, negocios y empresas, clic aquí, del año pasado y que continua hasta estos días.

Puntualmente, los símil piedra, son hechos en base a piedra restaurada o artificial, una unión cementicia que permite a partir de formas, emular a la piedra más natural y acentuar los detalles más mínimos, sin utilizar en el proceso una demanda extraordinaria de cantera, lo que favorece al planeta, y por ende, a todos.

Sus grandes sí en paredes, suelos interiores y fachadas

– Van muy bien estética y técnicamente en viviendas, para muros externos, pisos y frentes o patios y jardines. Queda vistoso, es amigable con el ambiente porque se trata de un recurso que se renueva y sólo lleva agua, arcilla y calor, lo que lo vuelve sustentable, y sus propiedades lo hacen impermeable y duradero como pocos materiales.

– Aíslan. La variedad de cerámicas de enorme tecnología y diseño como las que encontramos en corralones de materiales como El Pimpollo en Provincia de Buenos Aires, permiten regular la temperatura del hogar y así permanecer el calor. A la inversa, cuando los grados altos asoman, refresca y resguarda a sus habitantes. Así, es menor la demanda y el gasto energético que se requiere y usa. También aseguran, actúan como aislantes de sonido, esto es, resisten los ruidos y las vibraciones externas fuertes, algo ideal para volver más íntimo y confortable un espacio.

-Su valor es uno de los aspectos que más llevan a elegirlo en obras actuales. La cerámica no es costosa de fabricar, de hecho, cuesta menos que otros de su especie como el porcelanato o la madera, y por eso se ofrece a mejor precio. Y se adapta, es versátil y funcional a la colocación, que se hace en tiempo veloz de la misma manera que cualquier otro piso o pared. Llega a costar hasta un 45% menos que uno tradicional, y no es porque tengan poca vida útil, al contrario, como dijimos, son altamente resistentes a climas y peso.

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